Una nube cremosa de leche de almendra y tonka tostada envuelve la piel desde el primer momento. La sensación recuerda a un latte cálido, pero rápidamente aparecen maderas ambaradas que cambian el rumbo de la composición.
La vainilla y el dulce de leche aportan confort, mientras Ambrofix, Georgywood y Akigalawood añaden profundidad y textura. El resultado es un gourmand elegante, cálido y sofisticado, donde la cremosidad nunca se vuelve pesada ni excesivamente dulce.

